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  Objetivos

La Universidad del Salvador, según su Estatuto Académico, tiene por finalidades esenciales y específicas:

La formación integral -científica, humanística y cristiana- de sus estudiantes, en todas las carreras o especialidades, en orden a la promoción de profesionales, docentes e investigadores;

La investigación científica capaz de demostrar la síntesis armónica de la ciencia y de la fe;

Y en general toda docencia superior encaminada a la visión cristiana de los distintos problemas humanos .


Formación Integral

La tarea de "formación integral" que la Universidad se propone, supone necesariamente:


La formación como persona


La Universidad del Salvador definida a sí misma como "Comunidad de Iglesia enraizada en la Nación Argentina" cree que no puede haber formación integral que explícita o implícitamente no conduzca a la cosmovisión cristiana. La lucha por la formación personal es una lucha contra las concepciones materialistas y degradantes del ser humano.

La Universidad del Salvador es una Universidad confesional y por lo mismo debe ser fiel al mensaje evangélico, y al espíritu de la Compañía de Jesús que la creó y le entregó un estilo de fidelidad a la Iglesia y de apertura al diálogo.

De tal óptica, lo que aporta la Universidad al proceso de formación de sus integrantes se manifiesta no sólo en las materias teológicas o filosóficas sino en la cosmovisión que ilumina todas sus actividades y en el testimonio que como institución quiere dar, de un estilo de vida donde la comprensión, el respeto y el diálogo son las bases de la relación interpersonal.

Da primacía al sentido ético y trascendente sobre el elemento intelectual para que ilumine este último y lo lleve a fructificar en obras de valor.
Se trata de formar hombres buenos, integrados en todos los niveles de relación: con Dios, con los demás hombres, consigo mismo y con la naturaleza.


La formación como argentino

La Universidad debe afirmar la conciencia nacional histórica, afirmar la propia identidad, para acceder, desde ella, a lo universal.

La Universidad rechaza todo modelo cultural exógeno y materialista, que sea ajeno al sentir de nuestro pueblo, o con mentalidad tecnocrática como único patrón.

Busca volver a las fuentes, destacar la continuidad de un proceso que, desde la doble vertiente hispánica e indígena y la incorporación luego de la inmigración europea y latinoamericana, abona nuestra identidad y existencia como Nación.

Rescatar lo más propio es también ir a la historia viva del pueblo, a su creatividad inmanente, factor esencial de la cultura nacional.


La formación como profesional

Acompañada por los anteriores, la formación científica y/o técnico-profesional, tendrá un terreno fértil y un hombre concreto -argentino- donde asentarse.
Así, el camino de la especialización debe ser iluminado por la claridad que emana de la conciencia de la unidad del saber revirtiendo el proceso actual de dispersión del conocimiento. Se trata de recuperar la esencia de la "Universidad", abandonando el camino que conduce a la "multiversidad".

La formación científica, la técnica y profesional debe conjugar la generalización con la especialización, es decir, debe conocer cuáles son los grandes problemas (a nivel individual, regional, nacional y mundial) y, en lo particular, debe ser capaz de desarrollar investigación, docencia y aplicación técnica de su disciplina, con un alto nivel de conocimiento de la misma. Deben formarse científicos capaces del desarrollo de su especialidad, con una perspectiva no unilateral.

El especialista debe tener la creatividad suficiente como para adaptar el modelo creado, fuera de su realidad circundante, a la modalidad regional y nacional.
Un aspecto de esto último, también función de la Universidad y sus graduados, es la adaptación de la tecnología a las propias necesidades y circunstancias.
De ello adviene la responsabilidad de criticar concepciones vigentes en las que la tecnología es motor de la historia y no un instrumento integrado al desarrollo de la comunidad.