El origen
La Biblioteca del Colegio del Salvador, la “Biblioteca Grande”, con sus valiosas colecciones de teología, filosofía, historia, ciencias sociales y letras, fue el lugar donde los primeros docentes y alumnos de nuestra Universidad realizaron sus consultas, estudios e investigaciones.
Con el correr del tiempo y por la falta de lugar físico, fueron surgiendo las bibliotecas de las Unidades Académicas. Su patrimonio bibliográfico se inició con obras de la Biblioteca del Colegio del Salvador, con donaciones de sus docentes y con sus propios recursos.
En 1975, comienzan a unificarse las bibliotecas de las distintas Unidades Académicas, y el 30 de marzo, quien fuera rector interino de la Universidad, Prof. Juan Manuel Suetta, inauguró la Biblioteca Central con el nombre Biblioteca Central “R .P. Guillermo Furlong, S. J.”, en homenaje a la magnífica obra intelectual y a la labor docente, religiosa y científica del destacado jesuita argentino. Entonces el fondo bibliográfico de la Universidad se deslindaba del fondo del Colegio del Salvador para encontrar lugar en la flamante Biblioteca, el edificio de la calle Hipólito Yrigoyen 2441, donde funcionó hasta el año 1988. Su primer bibliotecario, el Padre Storni, organizó aquel primer espacio recordado hoy como amable y propicio para el encuentro entre compañeros.
Antes del hipertexto: catálogos manuales de Autor, Título y Materia
El 1 de febrero de 1988, la Biblioteca se traslada al subsuelo del edificio de la calle Tte. Gral. Perón 1818, donde funcionará hasta el año 2019. La entonces directora, bibliotecaria Ofelia Susana Blanco de Arteaga (período 1986-1995), tuvo la inestimable labor de realizar desde el año 1969, cuando ingresó a la Universidad como técnica bibliotecaria, el primer catálogo de la Biblioteca Central, el que por aquella época era manual y organizado bajo los tres únicos accesos tradicionales y acordes a la lectura secuencial: Autor, Título y Materia.
La modernización
El desarrollo propio de la Universidad en una sociedad atravesada por el crecimiento constante de las demandas de conocimiento y una cultura que comenzaba a estar condicionada por las tecnologías de la información marcaron un nuevo entorno para la Biblioteca Central, ahora más complejo, dinámico y especializado. Se inicia a partir del año 1995 un giro importante en los servicios bibliotecarios, acordes a las nuevas exigencias de la Educación Superior y a una reciente y revolucionaria práctica de lectura: la lectura hipertextual. De este modo, durante la dirección de la Lic. Laura Martino (período 1995-2003), se puso en marcha un plan amplio que permitió conformar la Red de Bibliotecas de la Universidad del Salvador–RedBUS, la que ha aplicado desde entonces el criterio usuario-céntrico para los servicios, es decir, servicios orientados al usuario. La inauguración de un Centro de Consultas basado en la eficiencia, el pasaje del tradicional catálogo manual al Catálogo Automatizado en Línea (OPAC), la publicación de la página web de la RedBUS y la implementación del préstamo automatizado en la Biblioteca Central son algunos de los cambios fundamentales que llevaron a la primera etapa de modernización de la Biblioteca Central R. P. Guillermo Furlong, S. J.
2004 – 2018 Crecimiento y Memoria
A partir de abril del año 2004, sucede un nuevo cambio de dirección en la Biblioteca Central. La actual gestión, sin dejar las líneas de trabajo de la etapa anterior, accionó durante 14 años sobre dos ejes estratégicos: diversificación de los servicios y memoria, asentados a su vez sobre un tercer elemento clave, los sistemas tecnológicos de información. Asimismo, la aplicación de dos planes estratégicos en la RedBUS ha permitido que en la actualidad la Universidad cuente con tres Bibliotecas Universitarias (Delegaciones de Pilar, Virasoro y CABA), y una Biblioteca y Archivo históricos, que a su vez cuentan con un Taller de Conservación y una publicación propia, Huellas en papel, única en el medio de la Educación Superior de Argentina. Se pueden destacar algunos hechos de este largo período:
- La conversión de los depósitos de almacenamiento de libros al sistema de estantería abierta para la organización de la biblioteca física.
- La aplicación del modelo que siguen la mayoría de las bibliotecas académicas en el mundo, el de la biblioteca híbrida, que se basa en un continuum entre la biblioteca convencional y la digital; las fuentes de información digitales o impresas son usadas indistintamente.
- La implementación de un Sistema Integral de Gestión de Bibliotecas. Permite la consulta en línea del catálogo, el préstamo automatizado y la gestión de todas las actividades internas de la biblioteca.
- La implementación de RACIMO–Repositorio Institucional de la USAL.
La expansión de este período se hace visible no solo por las nuevas áreas de trabajo creadas —Área de Adquisiciones (2012) y Área de Sistemas de Información (2014) —, sino también por el afianzamiento de la RedBUS bajo los requerimientos de los estándares internacionales propios de las bibliotecas universitarias: Biblioteca “R. P. Guillermo Furlong, S. J.” en la ciudad de Buenos Aires, la Biblioteca “Luis Lagomarsino” de la Delegación Pilar y la Biblioteca “José Francisco Ezama” de la Delegación Virasoro.
Año 2012: Creación de la Biblioteca Histórica – Programa MEMENTO
A partir del año 2012, se inicia la implementación del Programa MEMENTO, destinado a la preservación a largo plazo, la conservación, la difusión y el uso de las Colecciones Especiales y los documentos de archivo de la USAL. Se inaugura el 11 de octubre la Biblioteca Histórica, dotada con la infraestructura necesaria para la guarda de la Colección Tesoro bajo las condiciones requeridas para la preservación del papel a largo plazo.
Los pilares de dicho programa son los siguientes:
La difusión de contenidos a través de exposiciones virtuales: http://bibliotecas.usal.edu.ar/biblio_exposiciones-virtuales
Acceso en línea al catálogo de las colecciones de la Biblioteca Histórica: http://bibliotecas.usal.edu.ar/biblio_inicio
El acceso en línea a las descripciones y visualización de los documentos de archivo desde sistema ICA-AtoM: https://archivohistorico.usal.edu.ar/
La difusión de los contenidos de las colecciones que conforman la Biblioteca Histórica a través de la publicación anual Huellas en papel: https://p3.usal.edu.ar/index.php/huellas
2019 “La Biblioteca como tercer lugar”
A partir del 6 de mayo de 2019, la Biblioteca Central R. P. Guillermo Furlong, S. J. comenzó a funcionar en el moderno edificio de la Av. Córdoba 1601. Se inauguraron amplios espacios para la biblioteca universitaria, para el Taller de Conservación de bienes en papel y para el personal. Este nuevo entorno edilicio, junto a un tercer ciclo de planificación estratégica bajo el lema “la biblioteca como el tercer lugar”, se orientan a renovar el diálogo con las nuevas generaciones de estudiantes, alumnos que vuelven a plantear desafíos en cuanto a las prácticas de estudio y de lectura, y en cuanto a los usos de la información.
