Recién en 1814 el papa Pío VII decretó el restablecimiento de la Compañía de Jesús, a partir de lo cual se reiteraron los pedidos para que regresara.

En 1835, el Brigadier General don Juan Manuel de Rosas, gobernador de la Provincia de Buenos Aires y responsable de las Relaciones Exteriores de la Confederación Argentina, inició las gestiones necesarias para el regreso al territorio argentino de la Compañía de Jesús. En los considerandos del decreto que restablecía a la Compañía se explicaba que la invitación del gobernador se debía al estado de la enseñanza, que a su juicio, no podía mantenerse en manos de logistas y personas sin fe religiosa. Cabe recordar que, a pesar de todos los servicios prestados por la Universidad de Charcas, la Universidad de Córdoba se convirtió en la única Universidad argentina tras la separación de las provincias altoperuanas de la jurisdicción rioplatense.

Por fin, en 1857 los jesuitas fueron restituidos en el territorio de la Provincia de Buenos Aires. Desde entonces, la Compañía de Jesús pudo erigir nuevos establecimientos educativos: en 1862 abrió un Instituto de Enseñanza en Córdoba; en Santa Fe, reabrió el Colegio de la Inmaculada Concepción, en el cual inició sus sesiones la Academia Literaria en 1867 y, en 1869, una Facultad de Leyes que duró hasta 1886. En Buenos Aires, desde 1868, los jesuitas reabrieron una Escuela de Segunda Enseñanza situada en la calle Callao, el actual Colegio del Salvador. En Mendoza, instalaron los jesuitas ese año una residencia en la cual abrieron una Escuela de Enseñanza Elemental gratuita y, desde la cual, fueron extendiendo su acción sobre otras provincias como San Juan, La Rioja y San Luis.

Ante la problemática de no contar con una Casa de Estudios en Buenos Aires, el 20 de agosto de 1929, el Obispado de La Plata autorizó la fundación del Colegio Máximo y de un Oratorio anexo a este, dentro del territorio de la parroquia de San Miguel. El Colegio Máximo de San José fue, durante años, el único Centro de Estudios Eclesiásticos en Sudamérica con la facultad de otorgar grados académicos en Filosofía y Teología.

Finalmente, el 8 de junio de 1944, la Compañía de Jesús crea el Instituto Superior de Filosofía, en la sede del Colegio del Salvador. Dicho Instituto constituyó el más próximo antecedente de la Universidad del Salvador, que fuera fundada finalmente en 1956, con el fin de recuperar los tradicionales valores cristianos del pueblo argentino y de dar respuesta a los reclamos de la realidad social.