La concepción de una “tecnología humanizada”, al decir del Padre Rector Dann Oregón, S. J. para la universidad se basó en parte en los estudios de la Dra. Beatriz Fainholc de la Universidad Nacional de La Plata, que fue convocada por los jesuitas para considerar la aplicación de la tecnología en educación, sin contradecir su espíritu. El análisis epistemológico y que se propusiera una tecnología educativa “apropiada y crítica”, considerando su importancia en las representaciones sociales, fue indiscutiblemente una iniciativa de avanzada. Desde los inicios no se tuvo una mirada ingenua sobre la tecnología y se la consideró como formadora de opinión y agente disruptivo de cambios sociales, que podían ser muy acertados o muy peligrosos.
El Programa de Educación a Distancia, fundado en 1997, siguió desde sus inicios en este sentido la concepción y aplicación de las TIC en educación.


