1960 es un año que marca un importante crecimiento, y en el que se configuran tendencias hacia una identidad que muestra preocupaciones por determinadas temáticas, en respuesta a demandas coyunturales, pero también al perfil de alumno que los jesuitas proyectaban: los profesionales y dirigentes del mañana. Esta expansión se evidenció en el crecimiento de la oferta educativa, la cual se manifestó, sobre todo, en la apertura de cursos de diversa índole, que podemos clasificar en dos grandes grupos: los que respondían a demandas de capacitación en temas sociales y culturales (cursos de superación personal), y los que capacitaban en temáticas innovadoras a nivel científico (cursos de actualización).
Aparecen también las primeras revistas de alumnos; la Orquesta de la Universidad del Salvador y la Comedia Universitaria. En la actualidad, siguen esta huella de expansión cultural el Museo Escenográfico “Botica del Ángel”, cuyo edificio fue donado a la USAL cuando falleció su creador, Eduardo Bergara Leumann; el proyecto Atahualpa Yupanqui. Memorias en papel, que aspira a la digitalización y conservación de parte del legado del músico popular; y la Orquesta Universitaria de la USAL.
Cabe mencionar también La Casa de las Artes Cristina Santander, que fue legada por la artista a la Universidad del Salvador en el año 2022. El edificio fue construido por el destacado arquitecto Arturo Prins en la tipología del Hotel privé francés, y constituye en sí mismo un patrimonio invalorable. Legó, además, una valiosa colección de obras de arte, entre las que se encuentran 1700 grabados de su autoría, además del mobiliario completo, biblioteca y archivo. La casa será un museo abierto para difundir sus obras y la de otros artistas, así como también posibilitará las actividades académicas de los alumnos de las carreras de grado y posgrado orientadas hacia las artes visuales en nuestra Universidad.


